Latidoamérica expresa un deseo de sentir nuestra tierra latinoamericana desde la masmédula (diría Oliverio). Desde su historia, su música, su literatura, su arte, desde su batalla cultural contra el imperio, desde su cotidianeidad. Sentir los latidos vivos de una tierra bañada por la sangre de su pueblo, de una tierra colonizada, de una tierra sometida por el varón, de una tierra torturada, de una tierra "globalizada". Sentir los latidos vivos de un germen de resistencia que tiene miles de años y que nadie pudo silenciar. To ton to ton to ton to ton to ton to ton to ton to ton...


martes, 29 de marzo de 2011

Celebración de la amistad




En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre.
En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente
del buen pan para las hambres del alma; y llave por...


-Llave, por llave -me dice Mario Benedetti.


Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él
llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de
cinco amigos: las llaves que lo salvaron.



(Eduardo Galeano)


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